DESCRIPCIÓN IMAGEN 1
En esta imagen se puede ver parte
de dos paredes. El lado izquierdo de la imagen muestra una de las paredes, que
es blanca. En esta pared cuelgan dos maceteros, uno al lado del otro. Los
maceteros son de color marrón arcilla. La parte superior del macetero tiene una
franja blanca. Estos maceteros tienen forma de botijo. Dentro de los maceteros
hay unas flores rojas. Los maceteros tienen un pequeño asa en la parte
superior.
En la pared que ocupa el lado
derecho de la imagen hay una ventana azul oscuro con cuatro cuadrículas en las
que se ve el cristal. En la parte inferior de la ventana se encuentra un fino
bordillo marrón. La pared de este lado de la imagen es amarilla.
DESCRIPCIÓN IMAGEN 2
En la parte delantera de la
imagen se ven los cuatro dientes de un tenedor de forma horizontal. Detrás del
tenedor podemos ver a una niña rubia de unos cinco años. Tiene el pelo
alborotado, y le llega hasta los hombros. Esta niña muestra su cara a franjas,
debido a los dientes del tenedor. La niña tiene unas cejas rubias que se pueden
ver en la primera franja del tenedor. En la segunda franja del tenedor se
pueden ver dos ojos grandes y azules con unas pestañas negras y largas. En la última
y más baja franja se ve la parte superior de la nariz, que es chata. En la
segunda mitad inferior de la imagen se ve el resto de la nariz, unos labios con
forma de corazón, unos grandes mofletes y una barbilla puntiaguda. La cara de
la niña tiene forma ovalada. La niña tiene una camiseta de manga corta verde
oscura con filos blancos al final de las mangas y el cuello. Detrás de la niña
se ve una silla blanca con las barras metalizadas. La niña está sentada en la
silla.
OBJETO
Es un tubo de color plateado de
tamaño pequeño con un tapón negro en la parte superior de este tubo. En el lado
delantero del bote se ve un rectángulo rosa oscuro con un dibujo de una rosa.
Debajo de este rectángulo hay unas letras rosas. En la parte posterior del bote
vienen los componentes de la sustancia del bote del mismo rosa, y un código de
barras de fondo blanco y rayas y números negros. El tapón negro tiene ocho
lados. En la cara delantera también podemos ver en la parte inferior unas
letras doradas que indican la marca.
CUENTO CLÁSICO
Erase una vez un príncipe que se
quería casar con una princesa de un reino vecino, que era muy bella y muy
buena. En el reino de la princesa vivía un anciano mago que estaba obsesionado
con casar a su hijo con la más buena mujer del reino.
Un día soleado, la princesa fue
al campo a buscar flores cuando, de repente, las ramas de los arboles cercanos
la aprisionaron. Había sido la magia del anciano, que la llevo a su cueva para
obligarla a casarse con su hijo. Poco después, el príncipe salía a cazar,
cuando a punto de disparar a una codorniz, esta pequeña ave le dijo asustada
que habían raptado a la princesa.
El príncipe, inmediatamente, hizo
llamar a todas sus tropas, y emprendieron camino hacia la cueva del viejo mago.
El príncipe, con ayuda de la pequeña codorniz había tramado un plan. El plan
consistía en que, mientras las tropas combatían por la puerta de la cueva, el
príncipe entraría por una puerta secreta en el tronco de un árbol y sacaría a
su princesa.
Y así lo hicieron, las tropas
entretuvieron al mago, mientras el príncipe entraba. Al entrar a la cueva el
príncipe tuvo que sacar la espada, ya que ahí estaba el hijo del mago.
Lucharon enérgicamente, y
finalmente el hijo del anciano mago se rindió. Poco después, el mago regresó a la cueva ya que había
conseguido petrificar a las tropas del príncipe.
El príncipe no sabía qué hacer,
sabía que ante la magia no podía combatir, así que pensó que el también podría usar la
magia. Cada una de las pócimas que iba encontrando se las iba tirando al mago,
hasta que finalmente dio
con la correcta, y convirtió al mago en una rana.
Con otra pócima volvieron a la
vida las tropas, y regresaron todos al castillo del príncipe donde se
celebraría la boda más importante de los dos reinos. Y, de esta manera,
vivieron felices y cantaron con las codornices.
CUENTO REAL
Un día cualquiera, en la ciudad
de Granada, había una familia formada por Paula y sus padres, Antonio y Miguel.
Esta familia iba todas las tardes al parque infantil. Ese día, mientras Paula
se tiraba por el tobogán y sus padres charlaban con los padres de otros niños, cayó del árbol de al lado un
pajarito asustado que todavía no sabía volar.
Todos los niños del parque
corrieron hacia el pollito, todos quería cogerlo, y muchos querían llevárselo
a sus casa. Pero Paula, que pensó en los papas del pajarito, y sabía que se
pondrían tristes, les dijo al resto de niños:
-
Este pajarito se ha caído del nido mientras sus
papás buscan comida. Si vuelven y no lo ven, se van a poner muy tristes.
Los padres de todos los niños,
que habían estado viendo lo que pasaba, le dieron la razón a Paula, y
propusieron volver a poner al pollito en su nido y esperar a que volvieran sus
padres.
Así lo hicieron, y vieron como otro pajarito se ponía contento
al volver y le daba comida al pollito. Todos los niños del parque, al día
siguiente, contaron a sus amigos del colegio lo que había pasado.
STORY CUBES
Erase una vez un niño llamado Pablo que nunca
había salido de su pueblo, y este
niño soñaba con viajar y vivir mil aventuras. Ese verano, el regalo de
sus padres por su cumpleaños fue un viaje a los pueblos de la montaña cercana. Pablo
estaba emocionado, y preparo todos los detalles. Pesó las mochilas en la báscula
para que no pesasen mucho y metió la cámara de fotos en su mochila.
La primera noche del viaje
estaban cansados y hambrientos, y buscaban un hostal donde comer y dormir. Por
el camino, fueron encontrando setas y recogiéndolas. Oscureció muy deprisa y, de repente, hubo
un destello en el
cielo. Empezó a llover y la familia corrió. ¡Era una tormenta! Encontraron una cueva donde en la puerta
había un escudo y
decidieron pasar la noche en ella.
A la mañana siguiente, había un
sol resplandeciente. Los tres caminaron hacia el pueblo más cercano y, al comer
su famosa sopa con arroz
y quedarse en una acogedora taberna donde había música muy alegre decidieron
pasar el resto de sus vacaciones en ese pueblo, el cual iba a celebrar sus
fiestas próximamente.
EL JARRÓN EN EL ELEFANTE
En un lejano circo que viajaba
por todo el mundo nació un pequeño elefante. Este elefante, que con el paso del
tiempo iba creciendo, no seguía en espectáculo que hacían sus padres, ya que no
hacía caso a sus domadores. El dueño del circo, harto de esta situación,
decidió vender al pequeño elefante a una familia rica de Finlandia. Cuando el
elefante cambio de casa y lo separaron de sus padres lo pasó muy mal y se puso
muy triste. Pero al poco tiempo el niño de la casa jugó con el pequeño elefante
a las pompas de jabón. El elefante abría la boca mucho, mucho y conseguía
explotar todas. En un tropezón el elefante cayó sobre una mesita y se trago un
jarrón.
El niño, asustado por las
represalias de sus padres, decidió no decir nada, y pensó que no se darían
cuenta que faltaba uno de los cientos de jarrones que había repartidos por toda
la casa. Esa misma noche el elefante se despertó de forma muy brusca y empezó a
bailar durante toda la noche. Así durante muchos días. El pobre elefante que no
se podía comunicar con los amos estaba agotado y hambriento.
Finalmente, los dueños decidieron
llevarles a los mejores médicos y tras cientos de pruebas encontraron el
problema. Nuestro pequeño elefante había tenido un jarrón lleno de mariposas
dentro del. Gracias a todo esto, el elefante aprendió a bailar, y se divertía
haciéndolo, e incluso después de haberle sacado el jarrón y pudo volver al
circo con su familia. Y colorín colorado este cuento se ha acabado.